Sensibilidad y especificidad

En los últimos tiempos dos conceptos estadísticos han entrado a formar parte de nuestra rutina docente y como fisioterapeutas. Dos conceptos muy importantes a dominar en esta tendencia actual de todos nosotros en la fisioterapia basada en la evidencia. Con una frecuente aparición en conferencias, jornadas y publicaciones uno debe entender exactamente su significado y su aplicación. Consciente de la dificultad que a más de uno le ha causado la comprensión exacta de estos términos (en nuestra Escuela los explico cada año a los alumnos de segundo curso) creo que una entrada a nuestro blog sobre estos dos conceptos contribuirá a su divulgación, su conocimiento y familiarización.

La fisioterapia, al igual que otras disciplinas del ámbito sanitario, utiliza en el proceso de diagnóstico pruebas y test clínicos para determinar que estructuras son las causantes del dolor o disfunción. A lo largo de los años se han descrito un gran abanico de estos test, con múltiples y discutidas variantes. Con la finalidad de ordenar tanta variabilidad y con el objetivo de evidenciar aquellas pruebas o test diagnósticos que mayor fiabilidad demuestran, se han realizado numerosos estudios otorgando un nivel de fiabilidad a todos ellos. Es aquí donde el conocimiento y dominio de estos términos pasa a ser indispensable, ya que los términos Sensibilidad y Especificidad son los que nos definen el grado de fiabilidad que tienen los test.

La sensibilidad es definida como un indicador de lo bueno que es un evaluador para identificar enfermedad/lesión.  Se calculada como la proporción de pacientes con enfermedad/lesión que dan positivo en el test.

Sensibilidad= Verdaderos positivos/ [Verdaderos Positivos + Falsos Negativos]

La especificidad, por otro lado, es definida como un indicador de  lo bueno que es un evaluador para identificar aquellos casos donde no hay enfermedad/lesión. Se calcula como la proporción de pacientes sin enfermedad/lesión que dan negativo en el test.

Especificidad: Falsos positivos/ [Falsos Positivos + Verdaderos Negativos]

Así pues, como es lógico y fácil de interpretar, un test diagnóstico sería ideal si fuera capaz de identificar la enfermedad/lesión en todas las ocasiones que esta existiera (Sensibilidad 100%) e identificar la ausencia de esta en el resto de casos (especificidad 100%).

Aumenta un poco la complejidad de la interpretación en el momento que aparecen porcentajes diferentes entre sensibilidad y especificidad. Aun así no es difícil.

Si un test tiene un porcentaje alto de sensibilidad (ej. 100%) pero por el contrario tiene un porcentaje bajo de especificidad significa que este test es capaz de identificar a todos los sujetos enfermos/lesionados, pero es tan sensible que detecta como positivos a muchos de los que no lo son. Cuando utilicemos este test tendremos que pensar en que de las veces que nos dé positivo, muchas de ellas el sujeto no será enfermo/lesionado. Por el contrario, serán correctamente clasificados todos los sujetos que nos den negativo. Este test es fiable al 100% cuando este nos da negativo (ausencia de enfermedad/lesión).

Por el contrario, si un test tiene un porcentaje alto de especificidad (ej. 100%) pero tiene un porcentaje bajo de sensibilidad significa que este test es capaz de identificar a todos los sujetos “sanos” pero es tan poco sensible que detecta como negativos a muchos de los que son enfermos/lesionados. Cuando utilicemos este test tendremos que pensar en que de las veces que nos dé negativo muchos de ellos el sujeto será enfermo/lesionado. Por el contrario, serán correctamente clasificados los sujetos que nos den positivo. Este test es fiable al 100% cuando este nos da positivo (presencia de enfermedad/lesión).

Así pues el test de Patte para la rotura de infraespinoso (sensibilidad del 36.3% y especificidad del 95%) debemos entender que cuando el test nos da positivo hay una gran probabilidad de que el sujeto tenga una rotura del infraespinoso, pero seguro que algunas roturas del infraespinoso pasarán desapercibidas (falso negativo).

Encontramos un caso inverso en el Speed test o Palm-up test para la detección de tenosinovitis de la porción larga del bíceps (Sensibilidad del 90% y Especificidad del 13.8%). En este caso cuando utilizamos este test debemos entender que cuando nos da positivo hay casos de tenosinovitis y casos sin la presencia de esta (falsos positivos). La fiabilidad solo será alta cuando el test nos dé negativo.

Como veis es como un rompecabezas pero es solo cuestión de pensar un poco. Si queréis más información sobre los diferentes test y los niveles de fiabilidad (sensibilidad y especificidad) os recomiendo una referencia muy interesante:

Malanga GA., Nadler SF. Musculoskeletal Physical Examination. An Evidence-Based Approach. Elseviere 2006.

Júlia Jubany Güell
Profesora Estudios de Fisioterapia EUCS Manresa

 

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